¿En qué situaciones nos sirven los termopares tipo k?

Un sensor termopar de tipo k es un tipo de sensor que se utiliza para medir la temperatura. Está compuesto por dos metales que se unen en el mismo extremo. En el momento en el que en esta unión se produce un cambio de temperatura (se enfría o se calienta), se produce una determinada tensión de manera proporcional a la variación térmica.

De estas líneas se desprende que un termopar de tipo K es un aparato utilizado cómo un avanzado sistema para medir la temperatura. Aunque se puede usar a nivel de hogar, no es lo más habitual. Por lo general se suele utilizar en la industria.

La principal diferencia de un termopar de tipo K es los materiales con los que se confeccionan. En concreto, está compuesto por una aleación de un 90% de níquel y de un 10% de cromo. Además, el conductor está compuesto por un 94% de níquel, por un 2% de aluminio, por un 3% de manganeso y por un 1% de silicio.

Se caracteriza por tener capacidad de medición de temperaturas de hasta 1200ºc (con una temperatura mínima asociada de -200 ºC; la razón de ello es el componente níquel, el cual hace que el termopar sea resistente a la oxidación. Son muy utilizados en hornos de tratamientos térmicos. La única pega que se les puede poner es su coste, bastante elevado, por lo que limita al tipo de usuario que puede proceder con su adquisición.

¿Para qué se puede usar un termopar de tipo k?

termopar tipo k

 

Ámbito sanitario

En el sector sanitario se trabajan con valores muy precisos a la hora de gestionar diferentes mediciones de temperatura. Un termopar de tipo k es un aparato muy práctico que se adaptará a la perfección en este entorno (normalmente en relación con la investigación médica).

Ámbito gastronómico

En el mundo de la cocina, sobre todo en la especializada, es crucial controlar la temperatura a la que se cocinan los diferentes alimentos. Cómo la precisión es tan importante, un termopar de tipo k puede ser un buen aliado.

Los chefs de renombre que conocemos no habrían llegado a consolidarse cómo tales sin estos aparatos.

Para la industria plástica

La industria plástica es la que se encarga de procesar, de moldear y de transformar los insumos para proveer al sector petroquímico.

También se trabaja con temperaturas muy precisas, por lo que los termopares tipo k se consolidan cómo un aparato perfecto en estas situaciones.

Otros usos

Además de en el ámbito sanitario, los termopares son muy útiles en otras tareas de investigación científica. De la misma manera, también los podemos encontrar en talleres, en relación con tareas relacionadas con la reparación de vehículos.

En conclusión, podemos decir que un termopar de tipo k se puede utilizar a nivel industrial, en cualquier campo en el que se quiera conseguir un nivel de precisión más elevado que el que permiten conseguir los aparatos tradicionales.